Cuando servir también es jugar
- hace 12 horas
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En el marco de los festejos por el Día del Niño, compartimos una hermosa jornada en “La Cuevita de Mis Sueños”, en Boulogne, acompañando y colaborando con la ONG Soles de San Isidro en una tarde especialmente dedicada a los más chicos.

Caballeros y Damas de nuestra Orden se sumaron a la actividad con entusiasmo y espíritu de servicio, colaborando en las distintas tareas necesarias para que los niños pudieran disfrutar plenamente de su día. Y si algo quedó claro durante la jornada es que, cuando se trata de cuidar, acompañar y entretener a los chicos, ¡todas las manos son necesarias!
La tarde estuvo llena de alegría y diversión. Hubo show de payasos, pelotero, juegos inflables y diferentes actividades recreativas, además de sorteos en los que los chicos recibieron regalos como pelotas de fútbol, vasos, rompecabezas y muchos otros obsequios.
También compartimos una gran merienda con torta, facturas y chocolatada, que se convirtió en otro hermoso momento para encontrarnos, conversar y disfrutar juntos. Sobre el final de la jornada, cada niño recibió una bolsita con golosinas para llevarse a casa como recuerdo de un día pensado especialmente para ellos.

Pero, como sucede tantas veces en nuestras actividades de servicio, detrás de los juegos, los regalos y la celebración hubo algo mucho más importante: estar presentes.
Compartir nuestro tiempo, trabajar junto a otras organizaciones y sumar nuestras manos allí donde son necesarias es también una forma de vivir los valores que nos unen como Orden.

Por eso queremos agradecer especialmente a Soles de San Isidro por permitirnos ser parte de esta hermosa iniciativa y a cada una de las personas que colaboraron y trabajaron durante la jornada. El esfuerzo compartido hizo posible que los verdaderos protagonistas del día, los chicos, pudieran simplemente dedicarse a lo más importante: jugar, reír y disfrutar.

Al finalizar la tarde regresamos a nuestros hogares cansados, pero felices, con la satisfacción del deber cumplido y, sobre todo, con la alegría de haber compartido un día que seguramente quedará en la memoria de todos.
Porque muchas veces servir también significa algo tan sencillo y tan importante como ayudar a construir momentos felices.



