Una jornada de servicio en el Cottolengo Don Orione
- 29 jun
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El pasado sábado 13 de junio, Caballeros y Damas del Gran Priorato de la República Argentina de la OSMTH visitamos por primera vez el Cottolengo Don Orione de Los Polvorines, una institución que desde hace casi ocho décadas brinda hogar, contención y cuidados permanentes a más de sesenta mujeres con discapacidad.
En un contexto donde estas instituciones necesitan del compromiso de toda la comunidad para continuar desarrollando su invaluable tarea, quisimos aportar nuestro tiempo, nuestro trabajo y nuestro afecto, convencidos de que el servicio al prójimo es una de las expresiones más auténticas del espíritu templario.

Servir con las manos y con el corazón
Durante la jornada, los Caballeros trabajaron en la huerta del Cottolengo, realizando tareas de limpieza y mantenimiento, preparando el terreno para futuras siembras y llevando nuevas semillas para continuar fortaleciendo ese espacio de cultivo. Como cierre de la actividad, se construyeron e instalaron dos nuevos espantapájaros, que además de cumplir su función aportaron un momento de alegría y creatividad para todos los presentes.

Mientras tanto, las Damas compartieron una tarde muy especial con las residentes del hogar. Pintaron sus uñas, las peinaron y ayudaron a alisarles el cabello, brindándoles un momento de cuidado personal, conversación y cercanía que fue recibido con enorme entusiasmo y cariño.

La jornada contó también con la participación de alumnos del Instituto San Ambrosio, quienes llevaron música y canciones que llenaron de alegría cada rincón del hogar. Aprovechando que ese día jugaba la Selección Argentina en el Mundial, muchas de las residentes eligieron pintarse las uñas de celeste y blanco, sumándose al clima festivo que se vivía en todo el país.

Además del tiempo compartido, entregamos una importante cantidad de donaciones reunidas gracias a la generosidad de los Caballeros, Damas, postulantes, familiares y amigos de nuestra Orden, quienes una vez más demostraron que la solidaridad es una obra colectiva.

Una visita que marca el comienzo
Esta fue nuestra primera visita al Cottolengo Don Orione de Los Polvorines, pero estamos convencidos de que no será la última.
Nos retiramos con la satisfacción de haber podido colaborar, pero sobre todo con el aprendizaje que siempre deja el servicio desinteresado. Porque cada sonrisa compartida, cada conversación, cada gesto de cuidado y cada tarea realizada nos recuerdan que la verdadera caballería no se expresa solamente en palabras o ceremonias, sino en acciones concretas que buscan aliviar la carga del prójimo.
Agradecemos profundamente al personal del Cottolengo por recibirnos con tanto afecto y por permitirnos compartir esta experiencia. Esperamos regresar muy pronto para seguir construyendo, juntos, nuevos momentos de servicio, fraternidad y esperanza.



